El ojo y la paja de Winterbottom: Nine songs

El inefable Michael Winterbottom, dejó a más de uno boquiabierto con este su particular experimento “no convencional”. Si muchas veces resulta interesante observar como directores del circuito se desenvuelven en aquello que se da en llamar el cine independiente, a Winterbottom se le fue la mano (o sería la pinza) con esta cinta. Resulta hasta divertido que aparezca su nombre en las labores de guionista, más cuando el guión brilla por su ausencia. De hecho, he leído por algún lado que esto (no acierto a llamarlo película, por respeto a tantas otras que sí lo son) se rodó sin guión, lo cual explicaría muchas cosas. Continuar leyendo

Dos eran dos: los Coen y Valor de ley

Eres tu John Wayne? O soy yo? No pude resistirme a empezar de otra forma, así que mis disculpas por avanzado. Y es que menudo paso por el Videoclub este finde. No se presentaba fácil el reto de hacer un remake de Valor de ley (1969), un wester épico del mejor Wayne, parche en el ojo incluído. Pero si alguien iba a ser capaz de hacerlo con garantías de éxito, esos eran sin duda los sorprendentes hermanos Coen, que nos hacen dudar de todo, incluso de que John Wayne sea John Wayne. Claro que sorprendentes a medias. A estas alturas ya pocas cosas que salgan de sus manos y de sus cabezas pueden sorprendernos. Desde El gran salto (1994) ha llovido mucho: Fargo (1996), El gran Lebowsky (1998) o No es país para viejos (2007) son solo algunas muestras de su buen quehacer. Sorprender? sorprende que no dejen de sorprender, si acaso. Continuar leyendo

Ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario: American Gods

Después de haber visto los cuatro primeros episodios de American Gods me gustaría decir que ya estoy en disposición de dilucidar alguna cosa en firme sobre la serie, pero me temo que no. Tan sólo, que hoy me da la gana de estrenar esta sección dedicada a las series de la TV precisamente con la adaptación de la novela de Neil Gaiman. A ver… En primer lugar, y para que se me entienda: ¿A quién coño se le ocurrió la brillante idea de tratar de adaptar un libro como este? No sé si se lo han leído (espero que sí, pues es un libro cojonudo), pero a nadie con un par de dedos de frente se le habría pasado por la cabeza la idea de adaptarlo para la pantalla. Alguna palabra habrá para hacer referencia a las novelas con virtudes para su transfiguración a la pequeña o gran pantalla, algo así como adaptabilitat o televización, pero de haberla, estoy seguro que esta novela no lo era. Aún así, cabe decir que la serie no es mala. Aunque tampoco me atrevería a decir que es buena. Sino todo lo contrario. Continuar leyendo

En la senda de la depresión de Lars: Melancholia

Otra semana que visto lo que me ofrece la cartelera, decido tirar de Videoclub. A lo mejor la semana que viene os cuento algo de esos piratas caribeños que me da que lo único que roban a estas alturas es el tiempo y los dineros a los espectadores, pero para lo que es hoy, os voy a hablar de cine. Perdón: de CINE. El amigo Lars sigue vagando por esa senda tan suya que es la tristeza y la depresión. Y se empeña en llevarnos de la mano a sus infiernos particulares como se va de picnic. No nos resistimos demasiado, la verdad sea dicha de paso. Nos gusta ese mundo suyo tan triste, tan grande, tan como de locos. Anticristo (2009) fue su primer paso. Cabe decir que algo decepcionante. La fuerza de algunas imágenes y el valor de algunas ideas no dejaba de lado que algo no acababa de dar el pego en todo aquello. Ni el rabo fileteado del pobre Willem Dafoe nos resarcía de ese final tan críptico y esotérico. Continuar leyendo

Los humos de Jim Jarmusch: Coffee and Cigarettes

En vistas de cómo está la cartelera en mi ciudad este finde, decido quedarme en casa y ponerme una peli del Videoclub. Que sí, joder, que aún existen. No me pongáis esa cara. No se extinguieron con los dinosaurios, no. Aunque ya no son lo que eran. Nada lo es, me temo. Ya sabéis: Todo tiempo pasado… etc. etc. En fin, que me he decidido por una de Jim Jarmush de la que había oído a hablar hace tiempo. Se ve que en 1993 había rodado un corto titulado Coffee and cigarettes, que ganó la Palma de Oro en Cannes. Una década más tarde, convirtió esa idea en un largometraje del mismo título, que en realidad era una suma de múltiples cortos, todos ellos centrados en un par o tres de personajes que charlaban alrededor de una taza de café y fumaban un cigarrillo tras otro. Todo muy de los ’90. Que tiempos aquellos en que era posible estar en un garito charlando con alguien y ni siquiera verle la cara a través de la cortina de humo que se interponía entre los dos. A veces era preferible. Vaya caras. Ahora incluso este detalle hace de la película algo alejado de la realidad. Continuar leyendo

En el espacio nadie puede oir tus bostezos. Alien: Covenant, de Ridley Scott

¡Y en los niños, es que nadie va a pensar en los jodidos niños! Pues sí, amigos, este blog nace como han nacido siempre las mejores cosas, por y para los niños. En este caso, para denunciar un brutal atropello, una violación en toda regla (una más, vaya, que no por eso es decir menos) a miles y miles de niños que crecieron viendo buen cine en buenos cines, y a los que ahora no sólo se les obliga a meterse en esas multisalas sórdidas y más parecidas a pringosas salas X que a otra cosa (eso me han dicho que eran…), con dispensadores de palomitas y refrescos y chucherías de todos los gustos y colores, sino que allí, cuando se apagan las luces, tienen lugar los atropellos más terribles que os podáis imaginar a esa infancia a la que me refería. A la mía, vaya. Pues el maldito atropello es con efectos retroactivos. Continuar leyendo